jueves 27 de noviembre de 2008
viernes 7 de noviembre de 2008
En Busca de una Identidad
Un sector que se debate entre pequeños productores familiares y nuevos empresarios que llegan al negocio. La evolución de los últimos años en sanidad, genética y manejo. Una nueva asociación.
LA CRIA de ganado caprino en la Argentina presenta una compleja actualidad. Si, por un lado, se encamina, con paso lento pero firme, a convertirse en una producción eficiente, rentable y, cada vez más competitiva; por el otro, según el cabañero Miguel Ángel Mellano, “el gran problema es su falta de identidad”. Se manifiestan en ella, pues, dos aspectos o actores fundamentales. El primero y más tradicional, lo constituye la enorme cantidad de productores familiares o tenedores de cabras para los cuales su cría representa, fundamentalmente, una economía de subsistencia realizada de forma marginal. El segundo de los actores, que ha surgido en los últimos años, en un sector de productores de perfil empresarial, dispuesto a desarrollar el mercado de una manera más eficiente a partir, principalmente, de la innovación en genética y en el manejo de los rodeos, la mejora en la sanidad, la instalaciones y la tecnología disponible en las razas que tradicionalmente se han criado en la Argentina.
Algunos de los representantes de este flamante grupo empresarial se hizo presente en Palermo, donde se han presentado un total de 35 ejemplares entre machos y hembras, todos ellos pertenecientes a la raza Boer, de excelente calidad. “Como todos los años hemos visto muy buenos animales; ejemplares muy bien preparados, con un nivel sobresaliente”, afirmó el ingeniero agrónomo y jurado Adrián Salina.
El premio Gran Campeón Macho fue otorgado a Pablo Mellano, de la cabaña Nuevo Milenium, con el Box 2591. En cuanto al premio Gran Campeón Hembra fue entregado al box 2617, expuesto por la Cabaña Provincial Caprina de Formosa, dependiente del Centro de Validación de Tecnología Agropecuaria (CEDEVA).

La familia Mellano (de izq. A der. Julio César Mellano, Alicia Donella de Mellano, Miguel Ángel Mellano, Silvio Carrasco, Mariela Mellano y Pablo Mellano) junto con algunos de los animales premiados.

Gran Campeón Macho, Box 2591, Nuevo Milenium, 458.
El Boer es una raza oriunda de Sudáfrica y es carnicera por excelencia. Posee estructura robusta, gran montura, buena alzada. Es un animal grande y musculoso y, esencialmente, transmite estas características a su descendencia. “Las selección de esta raza – afirma el médico veterinario Pablo Lowinger- se ha llevado a cabo durante cincuenta años atendiendo a tres características fundamentales: la velocidad de crecimiento, su desarrollo muscular y su fertilidad”.
Tiene, además, una buena ganancia de peso diario, algo que se logra por los buenos niveles de producción de leche de la s madres; las crías llegan a pesar en sesenta días aproximadamente 15 kilos y en seis mese se pueden obtener animales con un peso promedio entre los 35 y 40 kilos; los machos adultos pueden llegar hasta un peso de 110/135 kilos, mientras que las hembras pueden alcanzar los 80/100 kilos.
En la Argentina han ingresado en la década del 90´. Según Héctor Antonio Alter, técnico agrónomo del CEDEVA, “hay una excelente evolución, tanto de la raza Boer como de la Anglo-Nubian. La calidad genética ha evolucionado notablemente. Actualmente estamos trabajando la raza Criolla Formoseña, tratando de encaminarla”. Por su parte, el Ingeniero Agrónomo, Andrés Salina, afirmó que “se tiende a un animal que sea grande y compacto, con sus cuartos bien desarrollados por ser una raza netamente carnicera. Y además, que tenga tendencia al engorde para que mejore la calidad de su carne con algo de grasa intramuscular”.
Primera Asociación
La 120º exposición de Palermo pasará a la historia, entre otros motivos, porque en ella se ha escrito una página importante de la producción caprina. En el stand de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos se llevó a cabo la reunión que posibilitó la creación de la primera Asociación Argentina de Caprinos (AAC). Todos los integrantes de la cadena de la producción caprina tendrán, por primera vez en la historia, una asociación que las agrupe, un ámbito para generar propuesta s de acción y que sirva, además, de interlocutor entre los principales actores del sector frente al Gobierno Nacional. En un paso fundamental para que la producción caprina deje de ser un economía de subsistencia y se convierta en una economía real. Super CAMPO dialogó con uno de los grandes impulsores del proyecto, el Licenciado Jorge Neme, Coordinador del PROSAP: “Creo que la Asociación que se constituye hoy –manifestó el funcionario- va a ser un importante actor de la transformación de la cría de cabras. Va a traccionar sobre todos los sectores de la producción caprina para que deje de ser un producto de mera subsistencia (tanto la carne como los lácteos) y se constituya en producto comercial para nuevos mercados”.
Nota de la revista : Super Campo, Vol. Nº 143, Agosto 2007.
LA CRIA de ganado caprino en la Argentina presenta una compleja actualidad. Si, por un lado, se encamina, con paso lento pero firme, a convertirse en una producción eficiente, rentable y, cada vez más competitiva; por el otro, según el cabañero Miguel Ángel Mellano, “el gran problema es su falta de identidad”. Se manifiestan en ella, pues, dos aspectos o actores fundamentales. El primero y más tradicional, lo constituye la enorme cantidad de productores familiares o tenedores de cabras para los cuales su cría representa, fundamentalmente, una economía de subsistencia realizada de forma marginal. El segundo de los actores, que ha surgido en los últimos años, en un sector de productores de perfil empresarial, dispuesto a desarrollar el mercado de una manera más eficiente a partir, principalmente, de la innovación en genética y en el manejo de los rodeos, la mejora en la sanidad, la instalaciones y la tecnología disponible en las razas que tradicionalmente se han criado en la Argentina.
Algunos de los representantes de este flamante grupo empresarial se hizo presente en Palermo, donde se han presentado un total de 35 ejemplares entre machos y hembras, todos ellos pertenecientes a la raza Boer, de excelente calidad. “Como todos los años hemos visto muy buenos animales; ejemplares muy bien preparados, con un nivel sobresaliente”, afirmó el ingeniero agrónomo y jurado Adrián Salina.
El premio Gran Campeón Macho fue otorgado a Pablo Mellano, de la cabaña Nuevo Milenium, con el Box 2591. En cuanto al premio Gran Campeón Hembra fue entregado al box 2617, expuesto por la Cabaña Provincial Caprina de Formosa, dependiente del Centro de Validación de Tecnología Agropecuaria (CEDEVA).

La familia Mellano (de izq. A der. Julio César Mellano, Alicia Donella de Mellano, Miguel Ángel Mellano, Silvio Carrasco, Mariela Mellano y Pablo Mellano) junto con algunos de los animales premiados.

Gran Campeón Macho, Box 2591, Nuevo Milenium, 458.
El Boer es una raza oriunda de Sudáfrica y es carnicera por excelencia. Posee estructura robusta, gran montura, buena alzada. Es un animal grande y musculoso y, esencialmente, transmite estas características a su descendencia. “Las selección de esta raza – afirma el médico veterinario Pablo Lowinger- se ha llevado a cabo durante cincuenta años atendiendo a tres características fundamentales: la velocidad de crecimiento, su desarrollo muscular y su fertilidad”.
Tiene, además, una buena ganancia de peso diario, algo que se logra por los buenos niveles de producción de leche de la s madres; las crías llegan a pesar en sesenta días aproximadamente 15 kilos y en seis mese se pueden obtener animales con un peso promedio entre los 35 y 40 kilos; los machos adultos pueden llegar hasta un peso de 110/135 kilos, mientras que las hembras pueden alcanzar los 80/100 kilos.
En la Argentina han ingresado en la década del 90´. Según Héctor Antonio Alter, técnico agrónomo del CEDEVA, “hay una excelente evolución, tanto de la raza Boer como de la Anglo-Nubian. La calidad genética ha evolucionado notablemente. Actualmente estamos trabajando la raza Criolla Formoseña, tratando de encaminarla”. Por su parte, el Ingeniero Agrónomo, Andrés Salina, afirmó que “se tiende a un animal que sea grande y compacto, con sus cuartos bien desarrollados por ser una raza netamente carnicera. Y además, que tenga tendencia al engorde para que mejore la calidad de su carne con algo de grasa intramuscular”.
Primera Asociación
La 120º exposición de Palermo pasará a la historia, entre otros motivos, porque en ella se ha escrito una página importante de la producción caprina. En el stand de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos se llevó a cabo la reunión que posibilitó la creación de la primera Asociación Argentina de Caprinos (AAC). Todos los integrantes de la cadena de la producción caprina tendrán, por primera vez en la historia, una asociación que las agrupe, un ámbito para generar propuesta s de acción y que sirva, además, de interlocutor entre los principales actores del sector frente al Gobierno Nacional. En un paso fundamental para que la producción caprina deje de ser un economía de subsistencia y se convierta en una economía real. Super CAMPO dialogó con uno de los grandes impulsores del proyecto, el Licenciado Jorge Neme, Coordinador del PROSAP: “Creo que la Asociación que se constituye hoy –manifestó el funcionario- va a ser un importante actor de la transformación de la cría de cabras. Va a traccionar sobre todos los sectores de la producción caprina para que deje de ser un producto de mera subsistencia (tanto la carne como los lácteos) y se constituya en producto comercial para nuevos mercados”.
Nota de la revista : Super Campo, Vol. Nº 143, Agosto 2007.
La fiesta del campo cerró sus puertas con record de visitantes
En 13 días, la muestra congregó a 800 mil personas. Son 85 mil más que en 2005.
Con 85.000 personas más que el año pasado, la 120º Exposición de Ganadería, Agricultura e Industria Internacional cerró ayer sus puertas hasta el próximo año. En 13 días, la feria del campo atrajo a casi 800 mil visitantes. Ya pesar d que los organizadores esperaban legar al millón de personas (el clima no los ayudó), se sintieron “muy conformes” con los resultados.
Si bien La Rural largó a media máquina, a comparación del 2005, participaron un 14,4% más de expositores –unos 420 contra 367 del año anterior-; y hubo 800 reuniones de negocios de las que participaron 78 empresas locales y 16 compradores internacionales.
Las ventas, si bien no fueron similares a las del año pasado, no defraudaron. El 40 por ciento de los espacios para la próxima edición de la muestra de campo ya se vendieron. Y además, se espera construir un centro de eventos en un área aproximada de 11.000 metros cuadrados, con una inversión estimada en 20 millones de dólares, que podrá albergar a más expositores.
“Tengo que destacar a los representantes de nueve provincias que estuvieron presentes y al éxito de las exposiciones de frutas y verduras y de flores comestibles”, le dijo ayer a Clarín, el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Luciano Miguens, quien, además, se comprometió a darle mayor trascendencia a la maquinaria agrícola, que este año creció tecnológicamente.
Ayer, unas 70 mil personas aprovecharon para visitar la muestra. Por tratarse del último día, los expositores se mostraron más relajados. En el pabellón de las cabras, ante la mirada tímida de un grupo de chicos, uno de los criadores hizo una excepción: dejó que alzaran unos de los cabritos nacidos hace unos días en La Rural. Lo que nunca se imaginó el dueño de los animales, es que se juntaría una multitud de madres con sus cámaras digitales.

Por otra parte, los criadores se iban preparando para despedirse de la feria. Los caballos, las vacas, las aves y los cerdos, disfrutaban de su último día en la ciudad y recibían el saludo de los chicos, que, como a lo largo de toda la muestra, fueron mayoría. En gran parte, esto se debió a que la muestra coincidió con las vacaciones de invierno.
Pero el gran cierre fue en la pista central. En la típica Retreta del desierto, don de una bande formada por 100 granaderos se llevó todos los aplausos. Y donde la marcha de Malvinas sonó hasta que cayó la noche, y la luz de una fogata gigante acompañó a los visitantes hasta la salida.
Nota Diario Clarin
Con 85.000 personas más que el año pasado, la 120º Exposición de Ganadería, Agricultura e Industria Internacional cerró ayer sus puertas hasta el próximo año. En 13 días, la feria del campo atrajo a casi 800 mil visitantes. Ya pesar d que los organizadores esperaban legar al millón de personas (el clima no los ayudó), se sintieron “muy conformes” con los resultados.
Si bien La Rural largó a media máquina, a comparación del 2005, participaron un 14,4% más de expositores –unos 420 contra 367 del año anterior-; y hubo 800 reuniones de negocios de las que participaron 78 empresas locales y 16 compradores internacionales.
Las ventas, si bien no fueron similares a las del año pasado, no defraudaron. El 40 por ciento de los espacios para la próxima edición de la muestra de campo ya se vendieron. Y además, se espera construir un centro de eventos en un área aproximada de 11.000 metros cuadrados, con una inversión estimada en 20 millones de dólares, que podrá albergar a más expositores.
“Tengo que destacar a los representantes de nueve provincias que estuvieron presentes y al éxito de las exposiciones de frutas y verduras y de flores comestibles”, le dijo ayer a Clarín, el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Luciano Miguens, quien, además, se comprometió a darle mayor trascendencia a la maquinaria agrícola, que este año creció tecnológicamente.
Ayer, unas 70 mil personas aprovecharon para visitar la muestra. Por tratarse del último día, los expositores se mostraron más relajados. En el pabellón de las cabras, ante la mirada tímida de un grupo de chicos, uno de los criadores hizo una excepción: dejó que alzaran unos de los cabritos nacidos hace unos días en La Rural. Lo que nunca se imaginó el dueño de los animales, es que se juntaría una multitud de madres con sus cámaras digitales.

Por otra parte, los criadores se iban preparando para despedirse de la feria. Los caballos, las vacas, las aves y los cerdos, disfrutaban de su último día en la ciudad y recibían el saludo de los chicos, que, como a lo largo de toda la muestra, fueron mayoría. En gran parte, esto se debió a que la muestra coincidió con las vacaciones de invierno.
Pero el gran cierre fue en la pista central. En la típica Retreta del desierto, don de una bande formada por 100 granaderos se llevó todos los aplausos. Y donde la marcha de Malvinas sonó hasta que cayó la noche, y la luz de una fogata gigante acompañó a los visitantes hasta la salida.
Nota Diario Clarin
jueves 6 de noviembre de 2008
La cabra pa'la carnicería tira
Los caprinos Boer, un polo de atracción en predio palermitano. El caso de la cabaña Nuevo Milenium, la líder local en genética.
En el pabellón Ocre de la Rural los caprinos ocuparon su lugar destacado, con el agregado de varias posiciones de mellizos, que fueron un imán para los más chicos. Todos querían tocar a los cabritos, al tiempo que cabañeros y cuidadores contaban a los interesados las características de esta especie.
Por estos días, Argentina tiene un stock que e anda en los 4 millones de caprinos, pero el consumo de su carne es casi inexistente, salvo en el norte, donde es algo bastante común. Falta promoción y se faenan cabritos de no más de 5 kilos, produciéndose así una oferta que aparece en el mercado nada más que dos veces al año, con precios al consumidor que van entre los 4 y 4,5 pesos el kilo de carne y de 1,50 pesos el kilo vivo par el productor.
“Venimos trabajando desde el 99 para darle identidad a la actividad. En el sur, el ovino la tiene, pero no el chivo en el norte, que está ligado a la pobreza. En esta época de bifes caros, hablan de cualquier carne alternativa pero no de la caprina, una carne que tiene más proteínas que el pollo y que proviene de animales alimentados con pasturas naturales”, comentó a Clarín Rural Miguel Mellano, propietario de Cabaña Nuevo Milenium –que hace 7 años participa de La Rural con la raza Boer, y una vez más fue de las más premiadas-. La líder local en esta actividad funciona junto con las cabañas Marie y Valle Morado, tienen el acento puesto en la genética caprina de carne y están ubicadas en Las Lomitas (Formosa), a 300 kilómetros de la capital provincial. La raza Boer, originaria de África y mejorada con otras razas europeas, cabras Angora e Indicas, es ideal para zonas semiáridas, porque “es un raza carnicera por excelencia”, explicó.
Empezaron importando 130 animales puros de Nueva Zelandia. Hoy en 12.000 hectáreas tienen 3.540 ejemplares: 840 puros y 2.700 hembras en producción (criollas, ½ y ¾ sangre). Además, crían 1.000 búfalos (para ordeñar y producir muzzarella). “La meta es producir carne caprina ecológica. Tenemos la certificación en trámite”, contó.
En cuanto a los caprinos, los productos de la Cabaña son: machos Boer puros de pedigree (capa marrón y blancos con cabeza marrón), hembras puras de pedigree, animales cruzas para la afirmación de hatos generales, semen congelado puro de pedigree y embriones.
“Apuntamos a una hacienda con origen pastoril; a lograr que se consuma como capón, para poder exportarlo; a evitar que se maten los cabritos de 5 kilos y a que se consuma capón a partir de de los 25 kilos a 30 kilos. Así podremos tener una oferta permanente de carne caprina todo el año, de mucha mejor palatabilidad y calidad”, explico. Para lograrlo, destaca que la actividad debe sostenerse en tres pilares: genética, sanidad y alimentación.
En Nuevo Milenium, a los 10 meses el animal pesa 120 kilos. La ganancia de peso diario es de 197 gramos en los primeros 40 días de vida, “algo que se logra por los excelentes niveles de producción de leche por parte de las madres; los altos índices de conversión diaria y la precocidad de la raza”, aseguró Miguel Mellano.

Un solo corazón. Mellano y familia de Nuevo Milenium, junto a sus ejemplares Boer en el pabellón Ocre de La Rural. “Hay que darle identidad a la actividad, hacerla masiva y desarrollar el mercado interno”, indicó Mellano.
Y esto no es todo, también tienen en funcionamiento desde el 2004 un laboratorio de transferencia embrionaria que revolucionó el sector, el único de su tipo en el país. La idea es mejorar la genética de la cabra criolla y poder así desarrollar la producción de carne caprina a partir del cruzamiento. En el laboratorio, aplican la técnica de laparoscopía, dentro de un quirófano con todo el instrumental (laparoscopio, mesa de anestesia, inhalatoria, monitores, etc.). “Nuestra meta es que ésta sea una actividad masiva y hacer volumen para poder abastecer el mercado local. También hemos importado 60 embriones y 100 dosis de semen de la más alta calidad genética de Nueva Zelandia”, detalló.
Lo que falta: “que en el norte haya un cambio generacional que se salga de la cabra salvaje”, reflexionó, al tiempo que adelantó que antes de fin de año abrirá sus puertas un frigorífico en Formosa destinado a la faena caprina. Existe mucho interés externo por esta carne argentina, en especial por parte de Venezuela, Bolivia y Brasil, “pero primero hay que darle identidad a la actividad y desarrollar el mercado interno”.
Ver nota en: Clarin
En el pabellón Ocre de la Rural los caprinos ocuparon su lugar destacado, con el agregado de varias posiciones de mellizos, que fueron un imán para los más chicos. Todos querían tocar a los cabritos, al tiempo que cabañeros y cuidadores contaban a los interesados las características de esta especie.
Por estos días, Argentina tiene un stock que e anda en los 4 millones de caprinos, pero el consumo de su carne es casi inexistente, salvo en el norte, donde es algo bastante común. Falta promoción y se faenan cabritos de no más de 5 kilos, produciéndose así una oferta que aparece en el mercado nada más que dos veces al año, con precios al consumidor que van entre los 4 y 4,5 pesos el kilo de carne y de 1,50 pesos el kilo vivo par el productor.
“Venimos trabajando desde el 99 para darle identidad a la actividad. En el sur, el ovino la tiene, pero no el chivo en el norte, que está ligado a la pobreza. En esta época de bifes caros, hablan de cualquier carne alternativa pero no de la caprina, una carne que tiene más proteínas que el pollo y que proviene de animales alimentados con pasturas naturales”, comentó a Clarín Rural Miguel Mellano, propietario de Cabaña Nuevo Milenium –que hace 7 años participa de La Rural con la raza Boer, y una vez más fue de las más premiadas-. La líder local en esta actividad funciona junto con las cabañas Marie y Valle Morado, tienen el acento puesto en la genética caprina de carne y están ubicadas en Las Lomitas (Formosa), a 300 kilómetros de la capital provincial. La raza Boer, originaria de África y mejorada con otras razas europeas, cabras Angora e Indicas, es ideal para zonas semiáridas, porque “es un raza carnicera por excelencia”, explicó.
Empezaron importando 130 animales puros de Nueva Zelandia. Hoy en 12.000 hectáreas tienen 3.540 ejemplares: 840 puros y 2.700 hembras en producción (criollas, ½ y ¾ sangre). Además, crían 1.000 búfalos (para ordeñar y producir muzzarella). “La meta es producir carne caprina ecológica. Tenemos la certificación en trámite”, contó.
En cuanto a los caprinos, los productos de la Cabaña son: machos Boer puros de pedigree (capa marrón y blancos con cabeza marrón), hembras puras de pedigree, animales cruzas para la afirmación de hatos generales, semen congelado puro de pedigree y embriones.
“Apuntamos a una hacienda con origen pastoril; a lograr que se consuma como capón, para poder exportarlo; a evitar que se maten los cabritos de 5 kilos y a que se consuma capón a partir de de los 25 kilos a 30 kilos. Así podremos tener una oferta permanente de carne caprina todo el año, de mucha mejor palatabilidad y calidad”, explico. Para lograrlo, destaca que la actividad debe sostenerse en tres pilares: genética, sanidad y alimentación.
En Nuevo Milenium, a los 10 meses el animal pesa 120 kilos. La ganancia de peso diario es de 197 gramos en los primeros 40 días de vida, “algo que se logra por los excelentes niveles de producción de leche por parte de las madres; los altos índices de conversión diaria y la precocidad de la raza”, aseguró Miguel Mellano.

Un solo corazón. Mellano y familia de Nuevo Milenium, junto a sus ejemplares Boer en el pabellón Ocre de La Rural. “Hay que darle identidad a la actividad, hacerla masiva y desarrollar el mercado interno”, indicó Mellano.
Y esto no es todo, también tienen en funcionamiento desde el 2004 un laboratorio de transferencia embrionaria que revolucionó el sector, el único de su tipo en el país. La idea es mejorar la genética de la cabra criolla y poder así desarrollar la producción de carne caprina a partir del cruzamiento. En el laboratorio, aplican la técnica de laparoscopía, dentro de un quirófano con todo el instrumental (laparoscopio, mesa de anestesia, inhalatoria, monitores, etc.). “Nuestra meta es que ésta sea una actividad masiva y hacer volumen para poder abastecer el mercado local. También hemos importado 60 embriones y 100 dosis de semen de la más alta calidad genética de Nueva Zelandia”, detalló.
Lo que falta: “que en el norte haya un cambio generacional que se salga de la cabra salvaje”, reflexionó, al tiempo que adelantó que antes de fin de año abrirá sus puertas un frigorífico en Formosa destinado a la faena caprina. Existe mucho interés externo por esta carne argentina, en especial por parte de Venezuela, Bolivia y Brasil, “pero primero hay que darle identidad a la actividad y desarrollar el mercado interno”.
Ver nota en: Clarin
La gente de nuestro país que mira hacia adelante, las iniciativas de 2008 por una Argentina mejor”
Miguel Mellano estuvo entre los 100 argentinos destacados por la revista El Federal, revista de interés general con aire de campo, publicada el 3 de enero de 2008.


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